viernes, junio 30, 2006

Ignacio Javier Javier-Ignacio XVI

El del Parque, o la del parque, no era una casa, era un hotel de veinte habitaciones, donde encontraban techo, abrigo y alimento los jóvenes de aquella época, hasta la Georgia vivió un tiempo ahí.
Era la época hippie, que en Oaxaca se alargó como si el tiempo no pasara, gracias a sus playas de Zipolite tristemente famosas, y también a los dominios de Maria Sabina en Huautla de Jiménez. En estos años muchos jóvenes se iniciaron con el alcohol, los hongos, la marihuana, algunos de ellos para no abandonarlos nunca, o lo que es más, para sumarles cosas peores con el andar del tiempo.

La mamá de los Ricardez Carrión era a todo dar, según el decir de los amigos de sus hijos, y cómo no, si cualquiera de ellos, al quedar corridos de sus casas la encontraban a ella, así que ya te imaginarás que el hotel hervía de jóvenes.

En aquellos tiempos, cuando tu papá cumplió diecisiete años, los celebró tomándose diecisiete biberones de mezcal. Esta historia tu abuela me la dio para que yo la introdujera y sirve para que te des una idea del ambiente que vivían los varones de la casa solariega, cuando Nacho era un jovencito, ambiente que prevaleció hasta que lo cerraron.

Como madre yo no hubiera propuesto esta historia, pero así es la mía, celebra las gracias de sus hijos, y con este comentario dejo escapar vapor del que todavía guardo en ese sentido.
Entre sus diecisiete y lo que deseaba contarte hay algunos años de por medio, ¿ por qué entonces empecé la historia por el hotel del parque?
Para atender a la sugerencia de ella y tal vez porque recordé que uno de tus primos escribió en su blog algo acerca de su tío Nacho y lo ilustró con una fotografía de si mismo, en el jardín del Hotel del Parque, lo que escribió tu primo, si todavía sigue ahí, lo encontrarás en este archivo: http://lumbre-culebra.blogspot.com/2005/07/recuerdo-poco-grato.html

Tristán como se llama en el blog, habla en ese texto de un regreso, yo quería hablarte, de lo que sucedió antes de eso.
Aunque mira, justo ahora que me puse a sacar cuentas para ubicar el episodio del que habla Tristán, me acordé de otro, cuando se despeñó con el caballo, del que también tendré que contarte, porque ese es un regreso a la vida, pero esa es harina de otro costal, primero, lo primero.

17 comentarios:

fgiucich dijo...

Uno se queda sin palabras ante la inmensidad del relato. Y lo que escribe Tristàn suena muy dulce dentro de tanta tragedia, porque la vida desperdiciada de un hombre que podrìa haber sido un talento, es una tragedia. Tiene Ud. la valentìa de sacar recuerdos que otra gente se las guardarìa por temor a la vergüenza. La felicito amiga, espero que regrese pronto, y que vote a conciencia. Abrazos.

Hada Morena dijo...

... como siempre, mi pasar por este blog es exquisito. Como un buen vino luego de un día ajetreado, sentada en la mesedora, escuchando a Chopin.

Gracias por las letras que nos regalas y la armonía y elocuencia que se fugan en cada línea de forma tan natural.

Un abrazo....

ARACELI G.P. dijo...

Me pareció muy profundo este relato Lety, sobre todo porque se nota tus sensaciones ante esto, créeme tengo mucho con qué identificarme contigo.
Un abrazo.

Laura dijo...

Que valiente eres querida Lety. La valentía es un don, una virtud, una gracia.
Besos

Peggy Bonilla dijo...

Querida Lety

Feliz de haberte encontrado en este ciberespacio; de leerte, recreándome contigo con las historias que estan en tu memoria y que nos compartes. Oaxaca tiene esa riqueza.Tu la sabes plasmar...
Cuenta más cosas de los hippies y de Maria Sabina, por favor,

UN ABRAZO

abril dijo...

Me atrapa tu blog, tus vivencias, tus recuerdos y tu amor.
Mil besos.

Dilaca dijo...

Agregas más dimensión humana al recuerdo de tu hermano, cuando cuentas detalles de su vida.
Quedo impaciente por saber la próxima.
Un abrazo.

indianguman dijo...

Con el aliento contenido. Así quedo leyendo. Desde el puro punto de vista del texto, es apasionante, ya sabes, los seres humanos somos curiosos, siempre queremos saber más de la historia real de otros seres humanos, sobre todo si está bien escrita, con un toque de humor que pone dulzura sin caer en sentimentalismos, con una agudeza de comentarios que denota una mirada crítica que no cae en interminables quejas.
El texto es muy sugerente. Debo confesarte que tenemos historias parecidas, madres parecidas, clanes aglutinados en torno a la "buena vida". Mi primo Cristián ocupó el lugar de Nacho. Ya no está entre nosotros. Murió conduciendo borracho. Yo me salvé gracias a mi ángel, que es mi padre y que fue el único que siempre estuvo diaspuesto a decirme lo que pensaba sobre mi forma de vida, aunque yo me enojara. En ese sentido, puedes ser el ángel de tu sobrino.
Una hermana que rescata su particular visión del hermano muerto, tentada de hacer confesiones (lo que es en realidad el punto de todo esto, hablar lo que de verdad importa), para que su sobrino pueda algún día compararla con otras versiones, incorporar lo que le sirva y hacerse una visión propia, aprender vicariamente de las experiencias que su papá no pudo contarle personalmente.

Uf mi amiga, ya me extendí mucho, pero así compenso mi holgazanería de no haberte comentado en los anteriores (aunque los había leído, siempre vengo y después el solcito rico que hace ahora en Finlandia me tienta para no seguir más sentada frente al compu)

Te mando amores

José Luis Contreras Muñoz dijo...

No habia podido agradecerte toda tu fineza con mi hermana,de verdad te agradezco.Tu sensibilidad me conmueve.

Iván Vargas García dijo...

Bueno... el tiempo, ese gnomo loco que anda corriendo, disfrazado de viento, por entre las rodillas y los caminos, me ha traído al fin con paciencia hasta aquí. He disfrutado de tus impecables, así lo sentía, vivencias. Una prosa sin pretensiones, muy sosegada, y provista de una mano para tocar los escenarios, los olores de ese México multicolor, y sus gentes novelezcas. Buena forma de relacionarse con la vida, a través la suprema sublimación de la escritura. Estaré volviendo... Por qué yo así lo quise. De nuevo gracias por tu visita en mis ratros de la ansiedad.
abrazos.
Iván Vargas

Raquel Olvera dijo...

lo que le pegó fue tomarlo en biberón no?

ka! dijo...

...Dicho desde el fondo de mi corazón: Usted doña Lety, me hace oler mientras leo...huelo a nuestra tierra y a nuestra gente...

No en valde es usted una grán dama Oaxaqueña...

Saludos.

blueberrie dijo...

Cuanto dolor si un ideal se nos trunca, pero a partir de ahí cuántas enseñanzas y cuántas más posibilidades de triunfar, querida Lety.
Fuerte abrazo.

Cuervo dijo...

Se agradecen sus palabras señora de las letras

un beso y un abrazo desde chile

GABRIELA dijo...

HOLA, ME GUSTA MUCHO TU BLOG. FELICIDADES, HE DECIDIDO MUDARME DE BLOG, TE DEJO LA DIRECCION DEL NUEVO:
http://www.lacoctelera.com/temporalmentefueradeservicio
ATTE: GABRIELA, DEL BLOG "THE SILENT DANCE"

Lo-que-serA dijo...

¡Sigue contandonos, mi Lety! Te dejo un besito entusiasmado.

almaenamorada dijo...

Imagino..las mil historias que guarda ese hotel...
Mi lanecdotas de tu hermano, supongo!
=)

Me despido de ti,,quedandome en suspenso..por lo que sigue..
;)

saluditos!

Gracias por leerme, tú das razón de ser a este blog