sábado, mayo 19, 2007

XVII.- Eran las cinco de la tarde















Desde muy temprano estuvimos en la terraza. Ahora eran las cinco de la tarde. Raquel reposaba en Bella Epoca, a donde bajó después de comer.

Pensé en irme a la oficina a trabajar un rato, pero la hora era perfecta para gozar de la vista de las cúpulas del Carmen Bajo. Tenderme sobre uno de los camastros para esperar el ocaso, era una invitación que no podía desatender.

Nada más recostarme, supe que había elegido bien:
Ningún sonido turbó la paz de la tarde. El cielo azul y transparente me bañaba con la difusa luz que surcaba las nubes. Todo el jardín se proclamaba cuidado. Los arbustos se mecían para poner de relieve sus hojas, orgullosas de sus diversos tonos esmeralda.
Mi marido tarareaba en la cocina mientras lavaba los trastos de la comida, su voz y la música instrumental llegaban en alas hasta mis oídos.

Cerré los ojos agradecida, para pensar en la visita de Raquel, en su preocupación por mí, en su cariño, en la maravillosa comida que mi gordo preparó para nosotras, en su contento, que era fácil percibir por su alegre tarareo.

Con Raquel llegó Marina Sábato, ella es la autora de las acuarelas que ilustran mi libro, o más bien nuestro libro de Poemas Infantiles. Poemas que me llevaron a Trento en Italia, por la obra pictórica que sobre ellos, también hicieron algunos jóvenes de la Escuela Bellas Artes en Lima. Poemas a los que Alberto Revilla les regalara veinte preludios de guitarra clásica.
Hoy salió el primer artículo firmado por Oscar mi hijo en la Sección Cultural del Periódico Reforma.
Mi Rodrigo llegará mañana, ha concluido su licenciatura en Turismo, sólo falta que presente su examen profesional y recibirá su título.
Agustín el primogénito, se casa el día 20 de enero —después habrían de cambiar la fecha de boda— y desde ahora él y Paloma han decidido que no esperarán para tener su primer hijo, ninguno de los dos es un niño, saben bien lo que quieren y su felicidad es evidente.
Ricardo ya se los he contado tuvo ese gesto hermoso que me ha dado tanta tranquilidad en los últimos días y por si todo esto fuera poco, hoy hemos tenido por primera vez en mucho tiempo, tres reservaciones para hospedarse en la casa.
Desde allá de la cocina de mi gordo surgió providencial, la melodía que acompañó nuestros primeros momentos románticos hace casi cuarenta años: Al di La, Más allá, su letra jamás olvidaba, se transformó en caricia.

Alcé la cara al cielo para agradecer y entonces, para que la tarde entera fuera perfecta, la primera estrella, desgarró el manto azul y vino a posarse pícara y delicada sobre la punta de mi nariz y yo me incliné apresurada, para recibirla en medio de la frente.

No quería que mi gordo me viera llorar y pudiera preocuparse, así que cerré los ojos. Aún así, las lágrimas corrieron una detrás de la otra, mojando mis mejillas y el borde del mantón que llevo siempre sobre el vestido.

Es tan dulce llorar de gratitud que estoy segura que si recojo una lágrima entre los labios no tendrá el sabor que le conozco. Acaso ¿puedo pedir más a la vida?
****
El dibujo que ilumina este post es un tesoro para mí. Fue un regalo que nuestra MariCarmen, la que todos conocemos y amamos, me dio casi al finalizar EntreCaracoles.
Simplemente mirarlo me hace sentir feliz, por esa razón ninguna imagen mejor que esta para expresar gráficamente lo que hoy quise compartirles.

22 comentarios:

fgiucich dijo...

Hoy vine a visitarte preocupado por tu silencio, pero me encontré con un precioso relato y la descripción de un lugar que tanto quiero (tu casa de Oaxaca). Que estés bien. Abrazos.

Malu dijo...

Hola!

Mi nombre es Malu.

Soy brasileña.

Estoy estudiando español y encontré sus palabras al acaso.

A mi me parece que conozco las cosas que dices y las situasiones que describe...

No sé las palabras ciertas para decir cuanto aprecié tu blog.

Hasta luego!

Malu

Eugenia Cristina dijo...

Querida Lety:

Es un dulce alivio poder llorar, luego que ha pasado algo doloroso. Es como lavar el dolor.

Ya he apreciado el lugar tan agradable en que has vivido este consuelo, lo he visualizado mentalmente, con toda la ayuda de fotos y de este dibujo.

Un cariñoso abrazo.

Erika Contreras dijo...

Si Lety, es dulce llorar de agradecimiento y te puedo asegurar que las lágrimas tienen otro sabor.un abrazo
erika

blueberrie dijo...

Cuanta grandeza en las sencillas cosas; cuando nos decidimos a valorarlas comprendemos que sentirnos felices no es tan dificil.
Tu post me alegra muchísimo, Lety.
Fuerte abrazo y buena semana para ti.

tyare dijo...

Que tierno llorar de gratitud, emocionantey renovador. Saludos Lety! Cuidate mucho!!

Nika dijo...

¡Wow, Lety! hoy me voy de aquí con una paz increíble.

tu relato me llegó al alma, mujer, llenándome de una tranquilidad que estoy necesitando mucho estos días e tanto afán.

como siempre tú, mi angelito oaxaqueño, trayéndome cosas buenas.

besitos,

^_^

Mary Carmen San Vicente dijo...

Ashhh yo tengo una emoción de esas como la que no quieres que tu gordo te vea, y es que si me ven echar la lágrima enfrente a la computadora me van a decir loca mis hijos (primero me río y luego lloro), pero así se siente, como el cariño tan grande que te tengo mi Lety. Besitos !!

Lilian dijo...

Mi linda amiga, cuanta quietud trasmiten tus palabras, nos hacen reflexionar que en los pequeños detalles está la felicidad, que sentir el afecto de nuestros seres más cercanos, es lo más grandioso y valioso.
Te quiero mucho!! y cuídate
Besos desde Bs As.

Peggy Bonilla dijo...

Lety del alma

La vida en si ya es bendición; pero tanta vida a tu derredor, es como un pozo inagotable.

Lectora tuya desde siempre

Marce Mercado dijo...

Querida Lety: tengo mucha rabia y no sé por qué, porque ya eres un ángel que le pertenece a la Humanidad entera, me dieron ganas de estar contigo cerquita y contarte...

Me madre lee mi Blog y hoy estuvo muy molesta conmigo y mi hermana porque yo contaba en mi post
que mi familia era disfuncional, que mi hija estaba teniendo problemas por ello, y que la Pata nos estaba haciendo terapia...


Tengo rabia y pena...
porque no nos escucha...
porque sólo nos ama desde lo que ella quiere que seamos...

Qué rabia...
qué pena sentir eso hacia alguien a quien tanto amo
...

Te dejo miles de besos y agradceimientos por que tienes este espacio y puedo venir a tu casita
y contarte
...

Por supuesto, ya está claro que en mi Blog no se puede hablar de algunas cosas
...

Besos miles

Marce

opphelia dijo...

Lety querida, no sabes la felicidad que me daleerte así, dale un abrazo a oscar de mi parte lleno de felicidades, yo que vivo acá te puedo decir el gran logro que eso significa. Quisiera poder ir corriendo a abrazarte pero la distancia es lo único que me separa de eso. Te quiero mucho mucho


te abrazo desde aqui!

princess olie dijo...

Un fuerte abrazo y mis felicitaciones por el relato y la imagen, que se alían dulcemente para el deleite de nosotros, tus amigos:

olie

Laura dijo...

Después de tanta ausencia mia vine a buscar tus relatos como una caricia. Me encanta esa "Lety" en su casa de Oaxaca.
Abrazos

Ana R dijo...

Podrias pedirle...muchos otros momentos como estos en los que llorar de gratitud .Y que se repitan hasta la infinitud...

Un beso

Sovka dijo...

hola preciosa :)

Maclovia dijo...

Hola Querida Lety, ¿Un libro de poemas infantiles?, yo lo quiero, a Covi seguramente le encantará, ¿dónde puedo conseguirlo?.
Leerte es un placer, como siempre.
Te mando un abrazo.

Anab dijo...

Querida Lety:
Es la primera vez que entro en tu blog y me ha gustado mucho. Estéticamente es muy hermoso, y la forma en que usas las palabras resuena dulce.
Saludos

ka! dijo...

Señora Bonita:

Siempre que vengo te leo con ese gusto de siempre, te percibo siempre agradecida y esta vez, inclusive ilustrada...

Quiero ir pronto a nuestra tierra...creo que lo necesito...hay varias cosas en mi vda q necesito platicarlas con la Mar del pacífico para enderezar...

un gan beso.

manuel dijo...

¡Que bien que estés de nuevo aquí!
Saludos

Pablo dijo...

Hola Lety, es cierto, hay dibujos que te alegran de sólo mirarlos, y hay también canciones que te emocionan de tan sólo escucharlas.
Y es muy bello lo que dices, llorar a veces por pura gratitud a la vida.
Te mando un abrazo grande desde el sur, Pablo.

blueberrie dijo...

Vuelvo a darte un besote; disfruta este finde tanto como el anterior!

Gracias por leerme, tú das razón de ser a este blog