miércoles, febrero 22, 2006

¿Escribo para que me quieran?

Querida Lety:

Yo sé que he sido muy irrespetuosa con "Entre caracoles", no tengo disculpa, tenía aquí mismo tus palabras, aquí, a mi lado, acompañándome silenciosas, dignas, valientes, y yo no les hacía caso...

Hoy, las desnudé, de un tirón, como se bebe un buen vino o se dicen palabras de amor, y en cada línea no podía dejar de preguntarme: ¿por qué esa actitud tan honesta?, ¿por qué esa actitud tan valiente?, ¿por qué ha compartido conmigo los pasadizos, me ha dado la mano, me ha invitado a caminar por sus laberintos?
¿Por qué Lety?
También, recordaba a la mujer que entre poema y poema de los compañeros en Ciudad Juárez, la leyó, y opinó sin terminar... sentía como si de pronto, te azotaran.
Querida... ¿cómo vas a perdonar mi desdén?
Norma siempre dice: "Una escribe para que la quieran", yo no sé si tú escribes para que se te quiera más, no sé si ese es tu objetivo, lo que sí sé es que en efecto, yo te quiero más, en mis tristísimos limitaciones, desde mi rudeza, hoy me he emocionado porque me has dado una lección de dignidad.
¿Se puede pedir más que la alegría de saber que al otro lado de océano una mujer como tú compartió conmigo ratos de confesiones y de risas?
Definitivamente no. Te admiro, Silvia.
***
Silvia, querida amiga, mujer admirable por su compromiso social y gran poeta, me escribió esta carta y plantó esa interrogante en mi, pero he decidido que no es esa la razón, escribo porque necesito hacerlo, escribo porque necesito decir.

9 comentarios:

Hannah dijo...

Escribe por lo que se te de la gana, Lety, pero, te lo ruego, no dejes de escribir.

Un beso enorme

Hannah

Lety dijo...

Querida Hannah, nuestra carta, la tuya para mí ¿te gustaría que la subiera? No opino, sólo pregunto.

Y si, prometo que seguiré escribiendo. Ayer Ninett con sus preguntas me puso a hacerlo, en breve subiré su comentario y mi carta.

Mil besos enormes, jeje, no sólo uno

Peggy Bonilla dijo...

Me gusta mucho tu definición, no necesitas más: Porque yo asi lo quise...
Me es suficiente tu razón para que escribas.
Un abrazo fuerte.

Lety dijo...

Gracias Peggy, en realidad a eso se debe el nombre del blog, al desamparo en el que me colocan las palabras, pero un desamparo asumido.

Un abrazo para tí

Hannah dijo...

Querídisima Lety, en mi opinión, una carta nunca pertenece a quien la escribe, sino a su destinatario. Tuya es esa carta, y, en consecuencia, puedes hacer con ella lo que tu desées: tuya es la decisión. Esa es tu libertad.

En cuanto a mi cariño, respeto y admiración por ti, no variará ni un ápice decidas lo que decidas.

Un besote muy tierno y cariñoso.

Hannah

indianguman dijo...

En verdad tal honestidad, la fortaleza que nos permite vernos bajo la luz cruda, sólo puede responder a una intensa necesidad. Y si ésta es básicamente una de expresión y comunicación, no deja de ser una de engrandecimiento involuntario, sólo por la vía de reconocernos y aceptarnos tal cual somos. Si a esto le sumamos la infinita generosidad de escribir con magia y con poesía,con ternura, con garra y con sudor, tenemos lo que nos das, amiga: una obra literaria valiosa a cabalidad.

Muchos abrazos!!

Laura dijo...

Que lindos sentimietos de amistad comparten!
Los océanos no separan, lo estoy aprendiendo.
Besos

Lety dijo...

Enorme Hannah:
Debí callar esa pregunta. Pedí cartas y recibí amor en generosas respuestas. Lo que sucede es que tu carta me hizo estallar en llanto y por ello la sentí tan mía. Haré lo que debo hacer y buscaré hacerlo en amor y humildad.

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Y aquí llegas Indianguman:

NO es el azar que me permite unirlas en una respuesta. Te he extrañado amiga mía y es grato presentarlas, ustedes no se visitan ni conocen.

Hannah crece y hace crecer, como vamos creciendo nosotras hermana lejana. Sin falsas posturas se que nuestras vidas se han tocado a través de estas palabras, he disfrutado sintiendo como se abría tu alma flor en las letras, así es como llegamos a hermanarnos.
¿Tú conoces el texto desde su origen, quieres tenerlo en un archivo? ¿Me regalas tu carta?

Lety dijo...

Laura queridísima mía:

Así que tienes razón, el oceano, y ni siquiera el no haber visto nunca un rostro, no separan.
Pero no quisiera por ningún concepto que te sintieras menos querida. De cada una de ustedes he recibido algo diferente, a todas les soy deudora. Hannah es como una hermana mayor, sin hablar de años, sino edades, ella sabe sanar y yo estuve doliente mucho tiempo. Indian sabe del dolor también, y deja ahora que las palabras cicatricen, es mi hermana en el dolor y en sentimientos. Tú eres una generosa, esa es la palabra que tengo para tí.

Sabes de todo, eres una mujer preparada y no obstante, recoges mis palabras con amor, valoras su sencillez y eres amorosa y tierna. ¿Podría quererte menos? Jamás

Gracias por leerme, tú das razón de ser a este blog