viernes, febrero 17, 2006

Ninett en su tercera lectura

Buen día, Lety.

Al corregir tu novela y leerla por tercera vez, me sigo preguntando: ¿cómo has podido entregarte a tan variadas voces, sin perder el objetivo? Incluso la niña tiene un poco de todas y es Ellas.

Tu novela está salpicada de instantes poéticos por doquier, eso es lo que la hace ser poética. Te había dicho, al principio, que la lectura me pareció un ir y venir de olas. Finalmente, al profundizar en ella, me ha parecido que es la voz, el corazón de una niña a quien se le tapa la boca por instantes y cuando está libre corre con su voz hacia donde quiere.

Todas las mujeres me han llamado la atención, siento que tengo algo qué ver con ellas. Es una especie de complicidad o confesión que ellas mismas provocan, no lo sé. Zarah ha sido un hermoso regalo. Nadie como ella, con esa fuerza de nombre que lleva en las letras, como para recordarnos, a ti y a tus lectores, que nada se ha concluido, que ahí estará ella para cimbrar la tierra cuando esté seca, atizando el carbón para hacer fuego, convocando relámpagos para que llueva.

Las imágenes de tu vida familiar y de tu interior que nos has compartido, te las agradezco. En ellas pude encontrar tanto la perfección como el desvío, el desencuentro. Los extremos se tocan, como sabes, porque ambos provienen de la pasión por vivir. En fin, todavía hay mucho de qué hablar, pero ahora, que te entrego la primera versión corregida de tu novela (le daré otra leída para ver qué más falta), también te entrego una lista de comentarios y especificaciones de las correcciones que hice a la novela.

Comentarios generales:

~ La novela tiene temperamento, temple. Cuando algo tiene principio y fin sin interrupciones, se dice que es redondo. La novela es redonda, aunque eso no exceptúa que pueda ampliarse.
~ La trama y el estilo son claros, hiciste un muy buen trabajo.

Sobre las correcciones:

~ No hubo correcciones de fondo, sólo gramaticales: repetición de palabras como aquello-a, mientras, amigas, verdad. Precisiones en signos de puntuación, sobre todo en comas.
Me gustaría que vieras los cambios que hice en las hojas, te pregunto si crees necesario que te envíe las correcciones hechas sobre el papel.

Volveré a releer tu novela para atrapar lo que se me escapó. En una semana más espero dártela. Te mando muchos besos y abrazos, saludos a tu familia.

Ninett.
***
Subí esta carta de Ninett para darle el reconocimiento y la gratitud que su labor de corrección ortográfica y de estilo merecen, también para que ustedes vean, que no son míos. Son producto de sus observaciones y de mi deseo de atender a ellas para brindarles un texto limpio y honesto.
De Ninett hay mucho por hablar, pero ya podré contarles un día, por hoy, he colocado el link al blog que está estrenando, ya verán que habrá mucho que leer en ese espacio, porque ella tiene mucho para dar.
Estoy un poco preocupada, por favor háganme saber si les gusta leerlas. Y no olviden que los espero en su otra casa, donde estamos leyendo poemas en tres idiomas

23 comentarios:

Laura dijo...

Lety:
acabo de ver la tercera lectura de Ninett. Impresionante su lucidez y sus comentarios. Que bueno que alguien tome tan en serio nuestros escritos!

Besos

Lety dijo...

Querida Laura:
No tienes idea de cuánto le debo a Ninett, ella es una joven de talento excepcional sin agraviarte a tí. Conmigo tuvo la delicadeza de explicarme incluso lo que es la malicia del escritor. Algún día te contaré todo, porque sueño con conocerte. ¿Visitaste su blog? acaba de abrirlo, te gustará es una joven tan preparada como tú.
Serían buenas amigas
Besitos Laura, soy feliz con tu amistad

Michelle dijo...

Querida Lety, te escribo para contarte que cuentas con un espacio priviligiado en el Testigo, te linkie con mucho cariño como la de las letras del caracol...y estoy leyende, leyendo y leyendo con mucha emoción, abrazos

tyare dijo...

Querida Lety: Sin desmerecer a Ninett , debes saber que eres una persona admirable. Trannsportas a quienes te leen de modo suave y armonioso, tienes mucho talento para expresar lo que deseas. El éxito está en tús manitos. Suerte, mucha suerte en todo. Muy agradecida de ti querida. Besos.

aus dijo...

leo las cartas e imagino las letras que las han originado, espero conocer tus voces de caracol... un abrazo

Lety dijo...

Querida Tyare:

Pienso con frecuencia en tí y en esa fortaleza admirable de la que estás dotada. Valoro tu presencia en momentos difíciles y pido por tí y tu familia.

Que Dios te de su luz y te sostenga amiga querida

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Querida Aus:

En breve iniciaré EntreCaracoles, este espacio ya no es mío, es de ese texto y también de ustedes.

Estaré feliz de tenerte aquí, a tí y a quien tú desees invitar a tu casa.

Te abrazo

Olie dijo...

Lety:
Me da gusto ver el cariño y la lucidez al comentar la lectura de "Entre Caracoles".
Creo que debes agradecer mucho al Creador porque te ha concedido el don de saber comunicarte. Las letras bellas son más que Arte.

Saludos y abrazos chilenos:

Olie

El Enigma dijo...

La serie va bien, asi hay una pausa tematica y ademas, un bello juego de conosca a sus lectores.

Saludos

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

Lety dijo...

En verdad que lo agradezco con todo el corazón Olie, porque ha través de compartir mis textos he dado y recibido mucho amor.

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Querido Enigma:

Mil gracias por darme seguridad con sus palabras. Deseo agradarles y sólo a través de su opinión puedo saber cuándo cambiar el rumbo.

Lo abrazo con afectuoso respeto.

Raquel Olvera dijo...

sí, recuerdo que fue muy generosa en sus lecturas.

Tristán Estar dijo...

Eso mismo te iba a decir, que Ninett ya está estrenando blog. Pero bueno, veo que te llegaron las noticias pronto :D

Besos.

MacVamp dijo...

Querida Lety:

Mi vida diaria con mi pequeño Happy Demon apenas me deja tiempo para respirar. He intentado seguir el desarrollo de tu blog, visitándote tantas veces como he podido. Recordarás que en ocasiones, tus palabras, tus vivencias, me han hecho recordar a mi madre y en varias otras ocasiones, lo siento, pero he sentido una distancia enorme entre tu vida y la que yo he vivido a mis 33 años. Por desgracia, en ciertos momentos, la brecha generacional resulta enorme, aunque has logrado despertar mi cariño y mi admiración a través de tus letras.

Espero que este ejercicio de reflexión que ha tomado forma literaria te sirva para exorcizar demonios y para valorar tu vida y tu gente.

Te envío un fuerte abrazo y un beso :)

Ninett dijo...

qué emocionante sumergirse en este mar de lecturas, entre amigos, gente por conocer, que no conoceremos. Entre Caracoles tiene vida propia y me alegra que así sea, todavía sigo pensando en esencia lo mismo, aunque es probable que con unos cuantos años más de vida, tenga más dudas que antes, Lety, me atrevo a mostrar a tus lectores cuán poderosa resultó tu escritura en mí ¿me das permiso? Esta carta es una parte de mí que te pertenece y me alegra que así sea. Te mando un abrazo.

Nuestra relación con los demás y la escritura
Pareciera que así como escribimos, vivimos. O que así como quisiéramos escribir, de la misma manera quisiéramos envolver la vida. No dudo que cada letra que se vierte sobre la hoja sea sangre que se coagula al caer de nosotras, estalactitas de palabras. No dudo que si en algo coincidimos es en la necesidad de contener lo importante en letras, como si estas fueran una cárcel. Como si nuestra boca fuera una cárcel que retiene las palabras, y nuestra memoria un parnaso en el que habitaran las imágenes.
De dónde proviene el impulso de escribir: ¿porque creemos que tenemos algo importante que decir? ¿Porque la vida se nos va? Escribir, ¿es una necesidad? ¿Qué tienen las letras que no tengan las piedras? Hablo en el caso de los escritores, aunque lo mismo preguntaría a un músico o a un pintor.
¿Y si todo fuera mentira? ¿Si nuestra relación con las letras, con la escritura, fuera un invento para no morirnos del aburrimiento? La escritura se ha apoderado de nosotras, como se apoderan de una ciertos sentimientos que vamos pescando a lo largo de la vida. La Pregunta es un sentimiento, entre los de menos rango, al menos para mí. Pero un poco de esto ayuda, como ayuda Llorar, un verbo que aflora como sentimiento, no como emoción o sensación. Hay personas que se pasan la vida llorando. Si las ves por las calles es como si flotaran en una atmósfera cristalina, acuática. Sus palabras son aguardientosas, como si desearan hundirse en uno. Así nacieron.
¿Pero y nosotras y las palabras? ¿Nacimos con ellas, las traemos dentro o ellas nos hicieron nacer? Yo creo que no nacimos, la palabra nos creó. Renacemos cada vez que vislumbramos un sentimiento. Trágicos o afortunados, los sentimientos nos levantan. Nos hacen caer hacia arriba, como si fuera este un sinsentido. Pero ¿cuándo nacimos por primera vez? ¿En qué momento salimos del líquido amniótico que habitábamos, para salir y entrar a él cuantas veces nos lo propusiéramos?
Siempre he escuchado, y apenas tengo 21 años, que la primera vez siempre es importante. No porque determine, no creo en eso; sino porque guía, dirige. Qué es para ti la escritura, Lety, cómo la vives, como fue tu primer encuentro, a dónde te lleva. Por qué has vinculado tu vida con la escritura, al escribir una novela autobiográfica. Por qué, teniendo inadvertidas opciones, has elegido la palabra para narrar tu vida, por qué has elegido tu vida para jugar con las palabras.
Tal vez la parte más conmovedora de tu novela para mí se encuentre precisamente en el prólogo. Es un hecho. Mujer Caracol. Has vivido hacia adentro, dices; tu vida “es una espiral ascendente que va de adentro hacia fuera y hacia arriba, permitiendo salir lo oculto, en el momento preciso”. La imagen es perfecta, quiero decir, tan humana que en cuanto vaya al mar creeré que lo que el mar arroja no son caracoles, sino Hombres Caracol. Y como todo hombre o mujer, el caracol produce ecos.
Sobre este tema me siento niña y sólo alcanzo a hacer preguntas sencillas (tal vez más importantes que si tuvieran los barroquismos que acostumbro, para mi mala suerte). Si yo, una mujer que se piensa adulta, te preguntara sobre ti, mujer caracol, te diría: ¿por qué has vivido hacia adentro, como caracol? Pero prefiero decirte, con una ingenua y casi egoísta pregunta: ¿qué se siente vivir hacia adentro? ¿Qué es eso?
En la marea, todos los fuegos queman, dice una amiga, Alejandra. Como mujer caracol, dónde, quién, qué es tu mar.
Tu misión, dices, es dejar fluir. Soy una lectora que después de leer esto se pregunta: ¿cómo ha llegado a esta conclusión? ¿Lo descubriré en la novela? Dime, escritor, no te pido que resuelvas una de las paradojas más usuales, sino que comprendas mi espíritu de joven inmadura que te lee. También a mí me gusta esa palabra. Qué es para ti.
Las palabras, como la miel, son cicatrizantes. ¿Hasta dónde? Cuál es la función de las palabras, de la escritura.
Ya sabes que me gusta citar, no porque, como dirían, carezco de opinión personal, sino porque me parece, y eso lo dice Borges (tengo que justificar mi capacidad de citar y citar) que todo lo que se escribe y se ha escrito forma parte de una única obra universal que narra y canta la vida del hombre en la tierra, no hay nombres, hay hombres y un solo autor, Todos. Pues bien, partiendo de lo que dice Saramago en La Balsa de Piedra, que “sería todo más fácil de entender si confesáramos, simplemente, nuestro infinito miedo, el que nos lleva a poblar el mundo de imágenes a la semejanza de lo que somos o creemos ser, salvo si tan obsesivo esfuerzo es, al contrario, una invención del coraje, o la simple obstinación de quien se niega a no estar donde el vacío esté, a no dar sentido a lo que sentido no tiene”, me pregunto, que es como preguntarle al autor, qué sentido tiene la escritura, que es lo mismo que decir qué sentido tiene nuestra vida.
Como lectora que se apropia de las situaciones y a poco está de creer, como te dije, que el mar arroja hombres caracol bañados en sal, así como la tierra arroja hombres de aire bañados en lágrimas, como lectora que se convirtió en todos los personajes a la vez, y en algún momento renegó de ellos, te confieso que más que certezas, tengo dudas respecto a lo que cada una de Ellas depositó en mí.
He encontrado y ordenado, como tú, escritora, varios aspectos de la vida de una mujer; no es que sean siempre los mismos elementos, pero es cierto que toda mujer está posibilitada para tenerlos o al menos para acercarse a ellos aun en la literatura. La relación con el esposo, la relación con los hijos, la relación con la madre y la relación con una misma, esos fueron los aspectos que se tejieron, ordenadamente, en tu novela.
Generalmente un lector está impedido a cuestionar a su escritor por su vida personal. Yo seguiré la misma pauta, aunque tal vez tenga acceso a esos misterios. Lo que me llama la atención es lo siguiente: en el caso de la relación con el esposo, la Mujer que se describe en distintas personas a lo largo de la novela, pareciera que va y viene de ella hacia los demás y de los demás hacia ella. Quiere volar, regresa, sube al sol de interiorizar en sí misma y regresa al vaivén de los compromisos con él, el esposo.
Hay una comunicación que no necesita palabras entre Él y Ella. Pero al mismo tiempo encuentro que la comunicación verdadera se entabla entre lo que es en cada momento Ella, y de ahí parte la caracterización de lo que es Él. Creo que eso dice mucho. Creo que, como lectora, lo he sentido. Eso se dice, tal vez es un dicho común, que como te ames, amarás.
La siguiente relación, entre la madre y los hijos, funciona con la misma lógica que la relación con el esposo. Pero los hijos son depositarios de otras cosas, en ellos se refleja otro aspecto de la mujer que es esposa, madre, amiga, escritora, y lo que quieras. También con los hijos la mujer va y viene. La relación, a diferencia de la del esposo, es más clara, tal vez más inocente. Aunque ocasionalmente hay riñas entre la madre y alguno de los hijos, creo que la autora, o sea, tú, has contenido en palabras las redes de amor que se entablan entre ustedes, madres y nosotros, los hijos.
Anteriormente decía que la parte más conmovedora de la novela me parecía esa en donde describes a la mujer caracol. Sigo pensando lo mismo, pero debo diferenciarla de otra parte igual de conmovedora, pero en otro sentido, el de las sensaciones; el primero fue el de las ideas, el segundo, que te diré ahora, es el de las sensaciones. Me refiero a las imágenes que nos regalas sobre tu vida familiar. Eso sí que es conmovedor. Es conmovedor tanto el desprecio como el amor que en determinado momento puede guardar un hijo hacia su madre, o viceversa. Otra amiga, Nieves, escribe: “te conozco con amor, ¿cómo serás tú sin amor?”. Esta línea me gusta porque nos descubre tan bien en nuestras pobrezas y en nuestras virtudes.
La tercera relación que encuentro es la relación con la madre. La Madre. En toda la novela la madre es la dadora de luz y también de sombra. Me parece que en la vida todos partimos, metafórica o espacialmente, de ciertas personas, no huimos, sino que partimos, nos alejamos, rompemos con la dependencia, salimos de la casa, del cascarón que nos había incubado. El primero de ellos es el cascarón que fabricaron los padres, el segundo es el que fabrica una misma, el tercero el de los amigos, el cuarto el de la pareja, tal vez el que más permanece.
De la madre has emergido, eres quien eres, como dices en la novela, aunque no explícitamente. De la madre obtuviste tu niñez, la cuidaste y la desprotegiste. A la madre hemos regresado una y otra vez, es nuestro líquido amniótico para toda la vida, no necesitamos otra droga. Es nuestra primera y única droga. La relación con la madre, también es la relación con una misma. Pero en la relación, ¿en dónde estamos?
Todas estas preguntas, no es que sea responsabilidad del autor contestarlas, son más bien una muestra de las dudas que sembró la autora en una mujer lectora.

Lety dijo...

Raquel, querida Raquel, más que generosa fue Ninett, fue crucial para EntreCaracoles, y si volvieras para ver su comentario. Estoy trabajando desde que lo leí para darle respuesta.
Te beso mamita

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Tristán, Tristán, soy la mujer más feliz, Ninett me sacó de la afonía en la que había caído, estoy escribiendo y mi cabeza hierve en ideas.

Besos hijo querido

Lety dijo...

Querida MacVamp, claro que recuerdo cada uno de tus comentarios y comprendo también la brecha generacional a la que te refieres.
Sin embargo, esa posibilidad de tocarte a pesar de las diferencias es el gran regalo que me ha sido dado.
Y eso, no lo cambio por nada.

Te abrazo con afecto

Lety dijo...

Ninett, querida Ninett, ninguna palabra bastará aquí para darte respuesta.
Baste decirte por ahora, que desde que vine y te leí, mi corazón ha regido el ritmo de mis manos en el teclado y mi cabeza, mi cabeza se hunde en el caracol para extraer las gotas que aún yacen en su seno y surge en júbilo para verterlas en el blanco del papel.

Te dejo y sigo...

Silencio V_2.0 Release 3 dijo...

Pues leeremos el completo, aunque hemos tenido accesos, felicidades Lety y un abrazo desde acá.

Hannah dijo...

Hola Lety, antes de mi último viaje dejé un comentario acá que ha desaparecido. ¿Acaso lo dejé en otro blog pensando que era el tuyo? ¡Qué desastre! También te dejé otro en el otro blog, y en breve espero responder a tu e-mail, pacienta un poquitín, por favor.

Un abrazo muy tierno

Hannah

Lety dijo...

Silencio querido amigo:
¿accesos dices? Creo entenderte y te extrañaba, he ido a leerte, pero incluso sin comentarte, porque no quería forzar tu presencia aquí, por ellos. Así que tu llegada es doblemente apreciada.

Te abrazo con afecto

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Hannah querida Hannah:

He estado pendiente de tu viaje y también te he leído, pero ya busqué tu comentario y no lo hay, ni aquí ni en el post anterior, pero no te preocupes, estoy ligada a ti por un afecto entrañable, a prueba de ausencia. Me refugio en tu abrazo

Wilhemina Queen dijo...

Ando por aquí Lety, agradeciéndote la visita al nuevo blog y disfrutando de tus letras maravillosas.
Un abrazo con admiración y cariño!

Vero

Lety dijo...

Querida Verónica:
Una gran idea ese blog de Cosas de Mujeres pero sigo extrañando mi preferido tu jardín de Haiku, de esas flores se prendó mi corazón. Por favor, por favorcito no lo abandones.

indianguman dijo...

pues nos vamos a ver a Ninett y una vueltecita por tu otra casa

Anónimo dijo...

Queridísima IndianGuman, en mi corazón que es el lugar donde guardo mis recuerdos, quedó aquel perseguirte de cuando nos conocimos para saber donde andabas.

Ninett te gustará. Estoy segura. Debes llevar tiempo para leerla pero cada palabra suya es importante. Te quiero mucho y te extrañaba en verdad

Gracias por leerme, tú das razón de ser a este blog