martes, mayo 23, 2006

Ignacio Javier-Javier Ignacio III

Mi madre se enoja conmigo porque no soy como sus varones; Mis hermanos, aún casados y con hijos, tienen una sola familia, y yo tengo otra; la propia. Además, a diferencia de mi madre, estoy presta a dejar ir a todos mis hijos, para que cada uno forme una nueva familia, que será para ellos lo primero. De eso les hablo con frecuencia.

Mantengo además mis finanzas separadas de las de ellos, que todo lo comparten entre sí, con la misma facilidad que lo despilfarran o destruyen. Yo no puedo darme ese lujo, aunque les pese, debo pensar primero en el futuro de mis hijos.

Pero esa esencia de unicidad, característica visible de mi familia primaria, en el fondo la admiro y envidio, aunque también me asusta como ejemplo, y por ello, la repelo.
Me siento segura viendo los toros desde la barrera, pero te decía, ese espíritu de clan no lo tiene mi familia. Y mis hijos van en su busca cada domingo, allá a la hacienda de Aranjuez, e incluso nos dejan solos a su padre y a mí, para encontrarse con sus abuelos y los tíos.

Lo hacen con nuestro consentimiento, porque lo que no tengo para dar, tampoco quiero quitarlo a mis hijos, aunque eso nos complique el educarlos. Sé que ante sus ojos inexpertos tiene más atractivo una vida de aventura que de lucha, pero es ley de vida que se adquiera criterio y ya lo tendrán ellos. Mientras tanto, encontraré la forma de compaginar las diferencias.

Pero a lo nuestro, también estás tú, que formas parte de ese Clan y mis hijos te adoran. Eres otra razón para que yo exponga a mis hijos a esa influencia, quiero que convivan contigo.

Eres el único primo para el que hacen de “nana” y no te miento, por propia voluntad y mira que no sabía que les gustara el quehacercito.

Y otra cosa curiosa, eres el primer nieto que a su abuelo le dice papá, y eres el primer sobrino que a cada tío le dice también papá, mucho antes de que el tuyo se fuera.

Acaso oscuramente presentías que muy pronto necesitarías de esos muchos papás, para cubrir en lo mínimo, el gran hueco de papá que hoy inicias.

Cariño no te hará falta y en lugar de un modelo a seguir, tendrás muchos y así podrás elegir lo mejor de cada uno y tu serás mejor que cada uno de nosotros.

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21 comentarios:

Laura dijo...

Lety:
a veces uno desea que las cosas sean según la propia vara: las madres quieren hijos de novela,los hijos madres y padres de cuento y la realidad es que cuando nos conformamos con lo que tenemos y lo apreciamos tal cual es, ahi nos damos cuenta que tuvimos lindos modelos y ejemplos y que no estuvo tan mal lo que nos toco.

Besos

Lety dijo...

Ay querida Laura, en verdad que yo no tuve nunca espectativas, es más de niña ni siquiera sabía que tenía opciones, por eso quise que mis hijos tuvieran libertad y la aprovecharan bien, porque temía como a la muerte al libertinaje. Conocí demasiado pronto sus funestas consecuencias en la vida de mis hermanos.
Dios ha sido generoso conmigo, no soy una madre de 10, pero mis hijos son hombres de bien.

noemi dijo...

Liberar a los hijos es la mejor forma de que siempre quieran estar en contacto verdadero.....

Un abrazote, lety.

Lo-que-serA dijo...

Me gustan mucho, señora, las historias de su familia. Más, expuestas en esa prosa de corriente cantarina que tiene usted. Me da la impresión de estarte escuchando, en la terraza, y viendo tus ojos traviesísimos subrayar algunos pasajes. Te dejo un abrazo, mi Lety. Aquí sigo.

Lety dijo...

Pues no se Noemí, a veces creo que mis hijos son demasiado independientes, a veces por miedo de algo, se va uno a los extremos, no los quería prendiditos de mi falda, pero a veces hace falta no te creas. Además me tocó el papel de "la mala" porque el papá sólo sabe hacer de bueno y que le vamos a hacer, así son las cosas,

Te dejo un abrazo cariñoso

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Que curioso Doña Maria Luisa, la que ya es; no será:
Ahora percibo el ritmo natural de mis palabras, será por eso que soy tan mala para cantar? no se puede tener todo, pero contar todo esto, a veces me hace perder el ritmo principal y vuelvo a rumiar en lugar de fluir, pero estos textos necesitaban aire y luz y eso estoy dándoles,

Besos

opphelia dijo...

Te escucho a lo lejos, te veo; Lety. Gracias por tus palabras, siempre aprendo de ellas, siempre las siento.

Besos
=)

Lety dijo...

Queridísima Opphelia:

Mil gracias por tu generosidad y tus palabras, no es devolver el cumplido decirte que me encantas. Te sigo leyendo con mucho interés, tu amistad y afecto me honran.

Besos cariñosos

Lety dijo...

Querida Opphelia:

Mil y mil gracias por tus generosas palabras. No es devolverte el cumplido decirte que me encantas.
Tu amistad y tu afecto me honran.

Besos cariñosos

fgiucich dijo...

Esta hermosa historia que va creciendo, nos muestra a estas familias-clanes, tan particulares en nuestra américa, que nos llevan a leer un verdadero tratado de sociologìa. Abrazos

Lety dijo...

Feliz regreso Don Fernando, no lo esperaba tan pronto. Si le dijera, yo creo esta familia se pasa Don Fernando, es poco ortodoxa, ya lo irá usted viendo,

Mientras tanto reviento mi alegría con un sonoro beso en la frente

Dilaca dijo...

Aplaudo la idea de haber escrito para Nacho.
Es una muestra más de lo que ya dice el contenido: la autora es un ser de luz y libertad mezclada con sabiduría maternal, que no es poco.
Cuánta ternura encierra tu alma!

Lety dijo...

Hola querida Dilaca:

Tus palabras son en exceso generosas, tras esos dones camino, pero el camino es largo todavía. Mi gratitud para tí que gustas la idea de este texto y su contenido y también un abrazo cariñoso

el blog de pepi dijo...

Te alabo de cierta manera Lety, siempre cunado pienso en lo difícil que debe ser para los padres el "dejar ir" a sus hijos, dejarlos ser entes propios con vidas separadas a las de ellos, me asusta pensar la idea que algún día pasaré por lo mismo y si me será fácil esa tarea. Debe ser complicado, me imagino.
Con estos relatos solo me compruebas lo bella persona que eres querida amiga.
Un abrazo grande.

indianguman dijo...

Qué dulce, me encanta el tono en que le hablas a tu sobrino, francamente, sin dramatizar pero sin perder emoción. Es muy lindo además como te presentas ante él, de esa forma también honesta al explicar tu posición dentro de la familia extensa y tus razones para ello.

es un tesoro invaluable el que le regalas

Besitos

Lety dijo...

Querida Pepi, ya lo verás que no te será difícil dejar ir, sólo cumplirás la "ley de vida", haras lo que debe ser.
Mis hijos aún no se casan, pero estudiaron fuera la carrera, y ahora dos de ellos viven en la misma ciudad pero no en la casa, por su propia decisión.
Hoy por hoy, estamos felices porque acabamos de pedir la mano de su prometida. Paloma que así se llama, pronto será en la realidad parte de esta familia y al mismo tiempo, cabeza con él, de una nueva y joven familia.

Besos amiga mía

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Ay Indianguman, mil gracias pero por favor, no dudes en marcarme el paso o hacerme alguna indicación cuando algo no te parezca, que su opinión es muy pero muy importante.

Estoy feliz de compartir con ustedes estos textos, y me siento motivada a continuarlos, es mucho lo que falta en ellos,

Besos agradecidos

fgiucich dijo...

Amiga mía, recién regreso el domingo 28, pero como encontré en el camino una cabina de Internet, aproveché para hacer el comentario. Abrazos.

Lety dijo...

Ay Don Fernando, que se nos vuelve un adorable vicio esto del Internet, pero es más bien la necesidad encontrarnos con los amigos del blog, porque este fue más un saludo que un comentario.

Feliz retorno le deseo con un delicado beso en la frente.

ARACELI G.P. dijo...

Entonces es una familia diferente, pero es una familia feliz.
Yo tampoco formo parte de un clan, sino de una familia con muchos errores, pero que sabes que cuando hay tormenta tienes donde resguardarte.

Un abrazo

almaenamorada dijo...

Las familias y sus atesoradas costumbres..!
Hay tantas en cada una..asi como diferencias etre cada uno de lo integrantes.Es normal.

Me ha encantado con la ternura que te diriges a tu sobrino..
=)
te envio mis saluditos!

abril dijo...

Lo que esta seguro fuera de costumbres, es que ese niño va a recibir mucho amor.
Mil besos.

Denise dijo...

Me siento hasta un poco intrusa leyendo este blog, pero como sé que eres así de dulce y amable, la contradicción llega y me siento bienvenida. Un abrazo enorme, como me gusta leerte!!!!

Gracias por leerme, tú das razón de ser a este blog