lunes, mayo 08, 2006

No puede ser verdad (Parte I de II)

Ay Madre Carolina:

Perdone mi desesperación. No puedo creer que lo que me sucede sea verdad. Necesito de su paz y la perturbo con mi dolor.

Sucedió algo terrible con mi marido, él se fue de la casa, y desde ese momento no he sabido de mí.

Lo único que quería era quedarme dormida y no volver a despertar. No me importa decírselo aunque se enoje conmigo, porque ni siquiera en Dios encuentro consuelo en este momento. No entiendo como pudo permitir que él me hiciera algo así.

Mis hijos Madre, mis pobres hijos, me esperan al otro lado de la puerta. Fabián el mayor está a cargo de ellos, escucho pasos amortiguados, pero no los oigo reír ni jugar. Tratan de ayudarme, cuando deben estar destrozados, pero no tengo fuerzas para pensar en ellos, lo único que quiero es no pensar.

Estaba tirada en la cama, cuando se me ocurrió que la única forma de encontrarle pies o cabeza a esto, era escribirle. Si imagino que no voy a enviar la carta, me atreveré a escribirle todo lo que sucede, porque me siento avergonzada, cómo si la culpable fuera yo.

No puedo imaginar como pude ser tan ciega o tan tonta para no percibir lo que sucedía. ¿Es que vivir veintidos años al lado de un hombre no es tiempo suficiente para conocerlo? Yo creí que él era un libro abierto, y ahora vengo a darme cuenta que no hay tonta mayor que yo.

Ay Madre cómo le digo esto: Mi marido se fue, pero no es otra mujer quien se lo lleva Madre, es un hombre, por Dios.

Lo escribo y no lo creo. Él me lo dijo y tampoco se lo creí. ¿Pero quién podría concebir algo así?

¡Cómo es posible una crueldad semejante! ¡Decirle a la mujer con la que engendró a sus hijos, con quien durmió veintidos años, que se va porque ama a un hombre , y quiere vivir con él!

Hubiera sido piadoso que me permitiera pensar que se enamoró de una mujer más joven. ¿No lo cree usted Madre? ¿Verdad que si?

Ay Madre, siento asco al pensar en la felicidad que tuve a su lado ¿Cómo pude confundir su delicadeza y su bondad, creyendo que era el mejor de los hombres? Cuándo ocultaba tras esas aparentes virtudes, su hipocresía y su maldad.

Porque no reprocho sus inclinaciones, no me erijo en juez para juzgarlas, sólo reclamo que me haya involucrado en esta farsa sin saber. Ay madre, no se si es asco o simplemente abominación lo que siento en esté momento por él.
¿A dónde se fugó mi amor, que me ha dejado vacía?
Tengo miedo de ver ahora, que alguno de mis hijos es como él. No podría permitir que otra mujer pase por este infierno que estoy viviendo yo.

*****

15 comentarios:

fgiucich dijo...

Si, a veces hay verdades verdaderas que duelen mucho màs, porque el dolor es normal (si me permite esta contradicciòn, porque el dolor nunca puede ser normal) si nos enteramos que la traiciòn es aquella tradicional y , en cierta forma, aceptada socialmente. Pero esta nueva variante, que cada vez es màs usual, clava muy hondo el puñal. Querida amiga, Ud. nos està mostrando una nueva cara de su exquisita prosa. Abrazos.

noemi dijo...

La bisexualidad es mucho más común de lo que pareciera, y a veces las personas que son así sufren mucho por ello. Seguramente éste señor sufrió mucho para decidirse a dejar a su esposa.

Besitos.

gusgo dijo...

Me gusta tu forma de escribir.; comento después de dar una vuelta por tu blog, y lo que veo me agrada mucho.
Te sigo desde el sitio de Mary C.; y te seguiré visitando.

Saludos, Sis!

ka! dijo...

...Personalmente, la tendencia y las creencias de cada uno son muy respetables ...sin embargo; te comparto lo que he vivido..

...Dada mi manera de ser, he vivido y convivido con varias personas...q les gustan los hombres y que alguna vez han tenido "queveres" con mujeres que alguna vez...es dificil..sobre todo pq sabes que pueden brincar de una cama a la otra sin mayor problema...y la relación se basa en confianza...pero creeme...si algo es duro...es perder a una pareja por alguien de su mismo sexo..

Lo que repruebo es aquéll@s que montan un escenario, procrean hijos y viven con alguien simplemente para guardar un status social...eso sí es no tener madre..

Michelle dijo...

Lety cuanto tiempo ha pasado, por fin estoy aquí, leyendote, sorprendida, me gustó tu texto, el quiebre de lo tradicional..abrazos

El Enigma dijo...

Los problemas de pareja son eso, de dos... espero la proxima entrega, digo, nos tenia a dieta Ilustrisima.

Saludos

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

tyare dijo...

Lo que mas desiquilibra a la mujer es el abandono, el engaño la traición... Pabre sde esta dama a la que le tocó vivir todo junto! No hay palabras que le otorgen consuelo! Lo vivido le costara asumir, pero una ves que lo haga se sentira mejor... Animo para ella!! Besos.

Laura dijo...

Lety:
esta realidad que cuentas es mas cotidiana cada dia. Son nuestros amigos, nuestros vecinos, nuestros familiares. Para mi sigue siendo doloroso y, en un punto, para meditar en silencio.
Solo puedo callar

Dilaca dijo...

De pronto se nos cae el velo. Y comenzamos a ver indicios de fraude en todo lo que fue certeza de amor.
Si la infelidad es dolorosa, mucho más en tal traición.

indianguman dijo...

Se cae el mundo, así de simple. Lo que era tierra firme se vuelve arena movediza, el pan de cada día en piedras, el agua en vinagre.
Valiente tu empresa de ponerte en un lugar tan difícil, como si te pasara a ti.

espero atenta el desenlace

apapachos mi Lety!

almaenamorada dijo...

Ay....! que me he quedado asombrada, atrapada en tu buena narracion..!
Intrigadaaaa...!
=)

Situacion Dificil encontrarse en el lugar de aquella mujer..

Gracias por tu agradable visita!
=)
Saluditos!

el blog de pepi dijo...

Dicen que mejor tarde que nunca :), ahora ya con un poco más de tiempo me dedico a escribirte el comentario.
Lo de la homosexualidad es mucho más corriente de lo que la gente piensa, cuántas personas de las conocemos o creemos conocer tienen otra opción sexual que no se atreven a declarar o aceptar por miedo a la discriminación social, sobretodo en latinoamérica con nuestra cultura que homenajea al hombre recio y la cultura machista.
Buen tema el que has escogido esta vez amiga mia.
Por ahora le estoy dedicando más tiempo al atelier que lo tenía bastante dejado a la mano de Dios, es por eso que no he tenido tiempo de escribir el final de mi relato.
Por ahora un beso grandote y no pienses que te he olvidado :)

Lunatica!! dijo...

un duro tema que es parte de la realidad misma,

primera vez que paso por aqui y me ha encantado, seguire leyendo....

saludos,

Lo-que-serA dijo...

¡Ande! En qué temas se anda metiendo ¿eh? Felicidades, mi Lety. Siempre has sido valiente. Un abrazo, grande.

Lilian dijo...

Cruda realidad, el abandono, la traición, son cosas que afectan a cualquier persona sea varón o mujer, y creo que cuando eso sucede y se descubre que ese cambio de amor, es por otra persona del mismo sexo, es mucho más traumático.
Conocí a una mujer que vivió eso, tal cual como relatas en tu historia, con la diferencia en que no fue abandonada, sino que descubrió que su esposo le estaba siendo infiel con otro hombre, la familia de ésta, osea sus suegros, y su entorno íntimo sabían todo eso, pero por una cuestión de imagen, status, tenían vedado decir lo que siempre supieron; ella al descubrir todo eso casi enloqueció, terminó abandonando a su familia, y el momento de locura y alejamiento de su hogar le costó el perder también a sus hijos, él era de una familia con mucho poder, aunque pasados los años, los hijos cuando crecieron también dejaron su país, su casa y se contactaron con la madre, ella estaba viviendo acá en la Argentina, se vino sola, vivió un tiempo con nosotros en nuestra casa sencilla y modesta, trabajaba de lo que podía ingeniarse, tocaba hermosamente la guitarra pero cada vez que tocaba era un llanto que derramaba, tenía guardado los recortes del diario de ella y sus hijos en las reuniones sociales de su querida Santiago, nunca la vi reír, solo vivía, y decía estar vacía por dentro, fea sensación esa.. yo era chica, así que solo la escuchaba, y observaba.
Hoy solo espero que esté mejor, donde esté allá del otro lado del hermisferio, con uno de sus hijos.

Gracias por leerme, tú das razón de ser a este blog